jueves, 13 de septiembre de 2018

La Verdadera Sabiduria de un Judío Mesiánico es Amar a Dios y Temerle


***El libro de Siracides nos dice que la Ley de Elohim es la única Ley y si la cumplimos, podremos llevar una vida más apacible, más justa y humana, más  privilegiada y más cerca de El.

En la Torah, es decir en La Biblia,  aparece un libro llamado  Siracides también denominado Eclesiástico que nos introduce en el mundo de la sabiduría  y las doctrinas,  cuya finalidad es acercarnos  a los Judío Mesiánicos y aceptar la Ley de Elohim que se encuentran  descritas en La Torah fundamentalmente en el Antiguo Pacto o Antiguo Testamento.  Según algunos investigadores, teóricos y expertos,  éste libro, fue escrito en Hebreo Antiguo y su traducción tanto en español como en otros idiomas pierde fuerza en sus traducciones,  porque su idioma original,  es decir en Hebreo antiguo,  se sintetiza la palabra de Elohim con tanta fuerza y magnificencia,  que nos paraliza su verbo como doctrina y su sentido gramatical.  




  
Siracides se empeña en enseñarnos que nuestra verdadera fe debe radicar en amar y respetar a Elohim y temerle, porque su sabiduría  es tan gloriosa y grandiosa,  que mantiene el verdadero sentido de las cosas en un orden absoluto como nuestro universo terrenal  indescifrable por el ser humano,  ya que ningún hombre o mujer alcanzaría la grandeza de Dios.  Sólo nuestra inteligencia nos acerca a comprender que Elohim es el Dios Creador, inmutable, absoluto  a quien debemos temer y honrar y  hacernos ver  que  es un Dios Vivo, sagrado y temible.


El  libro de Siracides, Capítulo 1 Versículo 1,  determina que toda la sabiduría viene de Elohim:  "Toda  sabiduría viene de Elohim y con el permanece para siempre.  ¿Quién podrá contar los granos de arena a orilla de los mares, las gotas de lluvia, los días ya transcurridos?  ¿Quién puede medir la altura del cielo, la extensión de la tierra, las profundidades del océano?.  La sabiduría fue creada antes de cualquier cosa, la inteligencia, que todo lo dispone,  viene de más lejos que el principio del tiempo".  Y ese principio del todo,  es creado por el único Dios posible, Elohim de los ejércitos".  

La sabiduria es creada por Elohim reiteramos, porque su poder lo permite.  Siracides 1:6 dice:  "¿A quién le ha sido revelada la fuente de la sabiduría? ¿Quién ha conocido sus secretas intenciones?  Solo hay un sabio, muy digno del más alto respeto, ¡el que se sienta en su Trono!  y ese que está sentado en el mayor de los Tronos,  es precisamente YHWH que es nuestro Dios, nuestro Elohim, no hay ni existe otro Dios.


Sin lugar a dudas que una de su máxima Ley,  es temerle y temerle significa tenerle siempre presente y saber que El es Uno y Unico y Poderoso, por lo tanto sería más prudente, sabio e inteligente por parte de nosotros amarle que fallarle.  Elohim está cerca de aquellos que le rendimos culto,  un culto que no es un ritual, ni una mera contemplación sino un sentimiento de profunda fe,  porque tener fe en Elohim, es estar más cerca de El que más lejos de la verdad y de nuestra salvación. 

Estar cerca de Elohim,  es un privilegio,  pero también es una actitud que tiene sus reglas,  que están descritas en sus Leyes y en sus Mandamientos,  Son normas que se deben cumplir y respetar en todo momento,  porque estar con Elohim es estar en salvación y en gracia. Pero también el que tiene Fe en Dios y le ama y cumple,  también debe tener presente que tendrá que afronar diferentes pruebas. 



El Judio Mesiánico que ama a Elohim y le teme está en un justo proceso,  porque el temor a Dios es el comienzo de nuestra sabiduría como nos dice el libro de Siracides.   1:11 "El temor a Adonai es nuestra Gloria y podemos sentirnos orgullosos, porque también es nuestra alegría y la corona que podemos lograr solamente los vencedores".  Palabra cierta. Amen. 

Y algo más fuerte y temerario nos dice Siracides en relación al temor a Elohim.  Si nosotros amamos y respetamos a Elohim, si le tememos y  le reverenciamos y cumplimos,  simplemente sucederá lo que tiene que suceder en el juicio final, que seremos salvos,  es decir estaremos ante la presencia de Dios,  el día de nuestro deceso y seremos reivindicados, escogidos, perdonados y privilegiados. Siracides 1:13 "Todo acabará bien para el que teme a Elohim,  porque será bendecido el día de su fallecimiento". Y estará al lado del Altísimo en ese preciso momento. 



Elohim nuestro. El Elohim bendito, El Elohim sabio en palabra y gracia, conoce todo, lo ve todo y lo sabe todo.  Está dispuesto a perdonar a aquellos que se redimen a tiempo y cumplen con sus normas, pero castiga y olvida a  aquellos que no se preocupan de las cosas de Dios.  Elohim nos cobija cuando le amamos y le tememos, nos proteje, nos ampara y nos cumple,  llena nuestra casa de luz a pesar de que las tinieblas se encuentren afuera,  nos mantiene en paz y con buena salud,  mientras aquellos que se olvidan de Elohim  y viven si fe, caen en desgracia perpetua y  siempre tendrán tropiezos y contratiempos  en su vida.  

El Judío Mesiánico que honra a Elohim y le teme, está coronado con su bendición y con la bendición de Yeshua Hamashia.  Siracides nos dice también que si te propones  seguir a Dios y mantenerte en su camino,  firme en fe y en sabiduría plena,  entendiendo que El lo es todo,  nada te pesará, incluso cuando se te presenten algunas serias dificultades no te intimides,  ni te sientas derrotado, El estará allí de una forma u otra para socorrerte,  apegate aun más a Elohim, ora, cumple con sus preceptos y madamientos, (establecidos en Exodo y Deuteronomio) porque actuando de esta manera, podrás lograr satisfacerle y El te llevará a lugar seguro y vencerás todas las dificultades.   Los que le temen a Elohim,  tendrán siempre misericordia y al final una gran recompensa,  la alegría eterna. la vida eterna. 

Seamos justos y temamos a Dios nuestro Elohim y seamos sabios es decir inteligentes, porque nuestra inteligencia está de la forma más natural en nuestros corazones,  abocada a la Fe en Elohim, en su adoración,  en su respeto, en su temor :  "Pongámos nuestra fe en las manos de Elohim y no en las de los hombres, porque de Elohim es la misericordia no del hombre".  El es el único que tiene el dominio sobre nosotros y todo el poder ".